Esta es una historia que me presenta a mí y la presenta a ella, la primera mujer que conocí que lucho por serlo. Supe de ella a mis 13 años y cuando la conocí no entendía por qué a alguien le parecía tan bello ser mujer. No me juzguen, no sabía entonces nada de feminismo, no sabía de construcciones sociales y remitía mi concepción a lo que había aprendido en la familia y pues… no me gustaba. Para mi implicaba limitar quién era y paso un tiempo para que aprendiera a ser creativa, a salirme de lo establecido.

Desde entonces saber de ella me enseño, que a todas y todos nos pueden meter en moldes que nos cuestan trabajo habitar, que nos aprietan, nos incomodan y a veces hasta nos ahogan. Así le conocí, pero quiero llevarte a conocerla, quiero que conozcas a Josie. Fui a visitarla recién para que no la contara solo con mi recuerdo. Ella me recibió divina, con un vestido verde con flores, zapatos de piso y una diadema que le recogía el cabello.

Me recibe en un bonito espacio en donde primero charlamos de recuerdos que ambas compartimos, después le pido que hablemos más de ella. Saltamos de un tema a otro, es una mujer tan interesante que me lleva a perderme en la conversación. Acá les comparto un poco de la misma.

-         “Yo me reconocí como niña, a los 3 años 10 meses, es la primera vez que yo me reconozco, yo no entendía la diferencia física entre un niño y una niña, yo entendía que la diferencia era que uno usaba pantalón y el otro vestido, para mi esa era la diferencia nada más, ya entrando en la adolescencia supe que también había una diferencia física… cuando yo vi las imágenes de un hombre y una mujer desnuda, yo lo que pensé, la primer frase que vino a mi mente es “a mí me sobra esto”… pero yo siempre lo mantuve oculto, desde los 4 años yo me vestía, aunque ocultándome, con el temor de que mi papá se diera cuenta, pero fíjate como lo maneje yo, fue curioso, lo maneje pensando que – si mi padre se da cuenta que mi mamá se equivocó al decirle que era niño, si yo soy una niña la va a maltratar… mi madre se equivocó y me vio como un niño y me puso pantalones, cuando yo era una niña – pero como no quería que mi papá se diera cuenta yo fingía y me comportaba como niño.

Cuando me saque de onda es a los 7 años, que le di la sorpresa a mi mamá de que yo era una niña y yo pensé que me iba a premiar, pero se rio de mí. Supe que mi mamá no entendía lo que yo sentía, entonces también lo oculte de ella y tuve que aprender a ser niño, la manera de hablar, de caminar y de sentarme. Después de todo esto, el segundo choque es en la secundaria, cuando yo me di cuenta de que, quien me atrae son las niñas. Yo sabía que era una niña y yo veía que a las niñas les gustaban los niños, pero a mí no me gustaban, fue algo que me costó mucho entender, muchos años. Me leí todo lo que había en ese tiempo sobre el tema, pero no había mucho, es más en ese tiempo solo había 3 posibilidades, hombre, mujer y homosexual ¿Qué pasaba conmigo? … hubo instantes de desesperación por saber quién soy, pero los pase."

Paso tiempo para que Josie comprendiera que una cosa era su orientación sexual y otra la identidad de género. Josie paso por un proceso personal de búsqueda y crecimiento, en donde posteriormente encontró información, muchos grupos, aunque no se identificó del todo con ellos, pues a veces se encontraba con “machos con falda”. Pero también reconoce la importancia de los mismos. Recuerda con tristeza el caso de suicidio de un joven que quiso entrar a un grupo, pero no se le permitió porque era menor de edad, tenía 17 años. Se le dijo que regresara en cuanto los cumpliera, pero el chico no aguanto y se quitó la vida.

Me cuenta preocupada sobre el número de suicidios en la adolescencia de los cuales muchos tienen que ver con temas de orientación sexual e identidad de género, también retoma a personajes famosos “que se han reconocido transgénero pero que lo hacen como tal, en la última etapa de su vida” ¿Cuánto hay que ocultar lo que somos por miedo a una sociedad que se atreve a juzgar, señalar e insultar, lo que no entiende?

Josie sabe lo que es ocultarse, lo ha hecho en ocasiones, por temor a que le humillen, pero también ha encontrado espacios de amor y reconocimiento, de hecho hace tiempo terminó una carrera universitaria, una experiencia que tuvo de todo. Su escuela se encuentra en San Cristóbal Ecatepec, pueden imaginarse que no es el lugar más respetuoso, pues como dice Josie, en esos rumbos la estadística de crímenes por homofobia es muy alta, aunque en este caso se debería hablar de transfobia, a gran parte de la sociedad mexicana, aún no le queda claro que no es la mismo y meten al mismo costal todo lo que les es diferente, lo que no entienden, para juzgarlo y señalarlo. 

Josie sabe que es de las pocas afortunadas, los estereotipos obligan a muchas a dedicarse a la prostitución o a oficios cargados de discriminación, sabe que es una de pocas. Ella considera que, en eso del salir del closet, las mujeres trans están en el último rincón, pero también piensa que hay maneras, de buscarse y poner las cosas a favor de una.

 

Como les dije, Josie me cuenta también a mí, conocerle me ha enriquecido y cuando comencé a escribir en esta revista, que se dirige a mujeres, me pregunté ¿A qué mujeres? La respuesta puede parecer obvia, pero no lo es para mí, los debates al respecto son diversos y no es mi objetivo entrar en discusiones teóricas, pero si mostrar un posicionamiento personal. Para mi escribir para las mujeres incluye escribir para las mujeres transgénero, travestis y transexuales. Quiero escribirles, quiero escribirle a Josie y a todas las que se identifiquen con mis letras. 

 

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

Magally Gallegos

Ninde

Noyola